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Desde este espacio los invitamos a pensar, tanto los acontecimientos políticos como las producciones filosóficas y espirituales de nuestro continente y del Mundo Islámico, más allá de los presupuestos ideológicos a partir de los cuales se construye "la realidad" desde los medios masivos de comunicación y de los que se nutren, también, las categorías de análisis de buena parte de la producción académica.

Esperamos sus aportes.


domingo, mayo 19, 2013

Infalibilidad e Imamato





En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso



Infalibilidad e Imamato.

Análisis de dos creencias shiitas.





Realizado por el Dr Néstor Daniel Pagano (Abdallah Yusuf de La Plata)

Supervisado por el sheij Huyyatul Islam Muhammad Moallemi Zadeh.




  Indice

Presentación.
Introducción.
Infalibilidad e Imamato: definición.
Explicación y justificación por el intelecto.
Objeciones.
El intelecto confirma la necesidad de transmisores infalibles.
El Corán confirma al intelecto acerca de la Infalibilidad de los transmisores.
Los Hadices confirman aquello que ya vimos apoyado por el Corán y el intelecto acerca de la Infalibilidad de los transmisores.
Dicen los sabios shiitas acerca de la Infalibilidad:
    Figura en el libro “Las creencias de los Imamitas” de Allamah Mudaffar
    Figura en “Orígenes del Shiismo y sus Principios” del sheij Kashful Ghita
    Figura en “Las creencias del Islam” del sheij Tusi (RA)
Conclusión.




    Presentación.


    El Shiismo es una rama del Islam muchas veces criticada y mal entendida por la gente. Con frecuencia muchos musulmanes e interesados por el Islam se preguntan cuáles son las diferencias entre la Escuela Sunnita (que es mayoritaria) y la Shiita. Existen trabajos escritos en castellano que pretenden numerar algunas diferencias, pero suelen estar redactados desde el desconocimiento, el fanatismo y la falta de objetividad, por lo cual no sirven más que para fomentar la incomprensión y el distanciamiento entre musulmanes y la confusión entre no musulmanes interesados en conocer este tema.

  Con el objetivo de brindar un aporte al entendimiento del Islam Shiita, la Fundación Imam Ali se complace en presentar esta breve obra donde se analiza en forma progresiva y detallada dos aspectos de la creencia particular de la Escuela Shiita (Imamita Ya’farita Duodecimana) : la Infalibilidad y el Imamato.

  El objetivo de la obra es el conocimiento que promueva el acercamiento y entendimiento de la gente, no la polémica que enciende los ánimos y crea divisiones.  Este ha sido siempre el espíritu del trabajo de la Sección de habla hispana de la Fundación Imam Ali y en esa misma línea es presentado este libro. Debido a ello, no se ha profundizado en detalle sobre las creencias sunnitas acerca de estos asuntos ni sus consecuencias.

  Rogamos a Dios que sea una fuente para el entendimiento de las creencias particulares del Shiismo.


  Y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios Altísimo.


  Fundación Imam Ali - Sección Hispanoparlante.





    Introducción.

  Para conocer a fondo y comprender el Islam Shiita es necesario analizar su principal creencia distintiva que es el asunto del Imamato. La Escuela Shiita del Islam tiene la particularidad de tener como Principio de Fe la creencia en el Imamato, al punto tal que esta Escuela también se la llama “Imamita Duodecimana”.

  Esta creencia se encuentra íntimamente ligada a otra creencia que también es exclusiva de la Escuela Shiita del Islam: la Infalibilidad. Por eso en el siguiente trabajo vamos a analizar en forma conjunta ambas creencias para ver si son innovaciones y desvíos heréticos o si tienen base en el Corán, la sunnat del Profeta (BPD), el intelecto y la lógica.

  No es la intención de este trabajo exponer las diferencias entre las dos corrientes más conocidas del Islam, el Sunnismo y el Shiismo, ni se pretende analizar las razones por las cuales los hermanos sunnitas no aceptan estas creencias ni las consecuencias de esta postura. No vamos a mencionar aquí las creencias particulares de la Escuela Sunnita del Islam. Nos limitaremos a exponer y analizar las creencias en la Infalibilidad y el Imamato explicando estos temas pensando en el lector no musulmán que no conoce nada de estos asuntos. Queremos exponer estos temas en su forma esencial para que luego cada uno juzgue por sí mismo la validez o no de estas creencias.

  Aclaramos antes de comenzar, para el lector no musulmán interesado en estos temas, que después de la mención particular y generalizada de un Profeta o una personalidad especial y santa como un Imam, se acostumbra a colocar la letra P entre paréntesis. Esto significa “La Paz sea con él-ella-ellos” en forma sintetizada y es un saludo con el cual se honra y dignifica a tales importantes personalidades que tanto bien han traído para la Humanidad. En el caso especial del Profeta Muhammad (BPD), las letras BPD resumen un saludo exclusivo para él que significa “La Bendición y la Paz sean con él y su Descendencia”. Se trata de una distinción propia de la figura del Profeta Muhammad (BPD) por sus cualidades únicas, su elevadísima jerarquía y su proximidad a Dios Altísimo.

  Por último, quiero agradecer a todas aquellas personas que me apoyaron en la realización de este trabajo y me animaron a efectuarlo.

  Esperamos que el trabajo sea de utilidad para los buscadores sinceros de la verdad y para los corazones ansiosos de una apertura y acercamiento fraternal.

  Y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios Altísimo.

  Que la Bendición de Dios, Su Misericordia y Paz abundante sean sobre nuestro Profeta Muhammad y sobre los Inmaculados e Infalibles miembros de su familia, los Imames de la Buena Guía de la Casa de Muhammad.
 



    Infalibilidad e Imamato: definición.

  Si bien son dos creencias muy ligadas y relacionadas, no son exactamente lo mismo. Vamos a empezar definiéndolas para evitar confusiones, pues la gran mayoría de los rechazos y críticas a estos temas se deben a no entender su significado y prejuzgar al respecto.


  Imamato, liderazgo, jefatura, autoridad, gobierno, etc ., es la creencia en la necesidad de un Imam o líder único para toda la comunidad al cual los musulmanes deben (o deberían) remitirse para todos sus asuntos y acatar todas sus decisiones.


  Infalibilidad  es un estado (según muchos sabios, otorgado por Dios a quien El sabe que es digno y merecedor del mismo, que será adecuado para él) en el cual la persona no comete faltas ni pecados ni actos de desobediencia a Dios, ni grandes ni pequeños, ni en forma conciente ni por olvido o descuido. La persona infalible no falta a la Ley de Dios absolutamente en nada, ni en el menor detalle.


  Esto es lo primero a considerar cuando hablamos de Infalibilidad, porque algunos suponen que estamos diciendo que la persona es una especie de Dios Omnisapiente y Todopoderoso. No, no es así en lo absoluto. La persona infalible simplemente acata todas las leyes y mandatos de la religión 100%, hasta el último punto, sin fallar en nada en ningún momento.

  También hay que aclarar bien que al Imam Infalible no se lo adora: Sólo se adora a Dios Altísimo. El Imam es la autoridad establecida por Dios que debe obedecerse. Tal como ordena el Corán:

  “¡Obedeced a Dios y obedeced al Enviado y a aquellos de vosotros que tengan autoridad!”  (4:59)

  Por supuesto que tal persona es descollante en conocimiento y virtudes. Conoce todas las normas y reglas de la religión en todos sus aspectos y detalles, y acata a Dios en base a tal conocimiento y a su estado de conciencia respecto de Dios. El Infalible es quien más conoce a Dios entre las criaturas. Y es esta relación de conocimiento y proximidad que le impide obrar en desobediencia y cometer faltas de ningún tipo.



  Cuando hablamos de la necesidad de un Imam o líder único para toda la comunidad y la obligación para todos de obedecerlo, nos estamos refiriendo a un Líder Infalible. No puede ser de otra manera, pues no puede establecerse la obligación de seguir a alguien que no sea Infalible, que no cumpla con la Ley de Dios y lo acate en todos sus aspectos. Por eso, ambas creencias se encuentran íntimamente ligadas y son inseparables.

  En la época de los Profetas (P), tal liderazgo y obligación de obedecerlo recaía sobre ellos mismos. Luego del Profeta Muhammad (BPD), siendo él la culminación de la Profecía y el último de los Mensajeros celestiales, tal función ha pasado a un grupo selecto dentro de la familia del Profeta: los Doce Imames de la Gente de la Casa (“Ahlul Bait” –P-).

  Estas definiciones deben tenerse muy presentes para comprender los análisis que siguen.





    Explicación y justificación por el intelecto.

  Antes de introducirnos en lo que dice el Corán o lo que figura en las fuentes de Hadiz (Tradición islámica que recoge las enseñanzas del Profeta Muhammad –BPD-) tanto sunnitas como shiitas, vamos primero a analizar el tema desde el intelecto, la razón y la lógica.

  Dijimos que la Infalibilidad consiste en un estado en el cual el ser humano es completa y absolutamente obediente a Dios, donde conoce todos los mandatos de la religión y los acata a la perfección. Tal persona ha desarrollado sus aptitudes y potencial humano hasta los grados máximos  (lo cual no significa que no pueda desarrollarse más, como luego veremos). Conoce y cumple perfectamente todas las indicaciones y mandatos de la religión, por lo cual podemos decir que es un “hombre perfecto”.




  ¿Es posible que exista una persona así?

  Pensemos un poco esto. Dios transmite un Mensaje a la Humanidad a través de los Profetas (P), quienes son los maestros educadores para la gente. Dicho Mensaje consiste en un código de conducta con normas y leyes para organizar la vida del hombre y orientarla al bien. Es un camino para que el hombre se desarrolle como ser humano y alcance el bienestar y la felicidad en este mundo y en el otro.  Contiene obligaciones, prohibiciones, recomendaciones y advertencias.  ¿Qué cosas ordena Dios como obligatorias? Aquellas que son indispensables para el correcto desarrollo humano individual y social. ¿Qué cosas prohíbe? Aquellas que perjudican o dañan severamente la integridad física, psíquica o espiritual de las personas. ¿Qué cosas recomienda? Aquellas que llevan al camino de la perfección, aunque si faltan no causan un daño perjudicial. ¿Sobre qué cosas advierte? Sobre aquellas que es preferible que el hombre se abstenga si quiere orientarse a la perfección, aunque su realización no implica un daño extremadamente severo.

  Es decir que el conjunto de normas, indicaciones y leyes constituyen un código de conducta para la vida, un modo de vida. “Religión” en la terminología islámica precisamente es eso: un modo de vida. Un conjunto de normas y leyes que regulan la vida del hombre para encaminarlo hacia el bienestar y la felicidad. Un camino hacia el perfeccionamiento integral del ser humano.

  Quienes transmiten de parte de Dios este Mensaje y enseñan este camino, esta conducta, deben haber recorrido ya el camino. Su conducta debe concordar completamente con todo el conjunto de normas e indicaciones que ellos transmiten. Su conducta debe ser un vivo ejemplo del camino al cual llaman y un modelo del ser humano al cual ellos convocan.

  Luego, si una persona cumple a la perfección todos los mandatos, normas e indicaciones de la religión auténticamente revelada por Dios, debe ser un hombre perfecto y ejemplar. Es Infalible, pues no comete ninguna falta, ningún acto de desobediencia. Y no puede ser de otra forma.

  Es inconcebible que Dios elija como transmisor de Su religión a alguien que no la cumpla a la perfección, pues le estaría dando a la gente un mensaje contradictorio y confuso. Entonces la gente tendría una excusa para no cumplir con las normas, las cuales perderían toda razón de ser. Es más: esto llevaría a la gente a la incredulidad justificada. Pues si los encargados de transmitir la religión son personas que no cumplen los mandatos (sea porque no pueden o no quieren) y Dios igualmente los escogió, Dios no tiene conocimiento pleno de los asuntos y las realidades y hasta podemos dudar de Su existencia. ¡Glorificado sea Quien está por encima de esto!





    Objeciones.

  1.- Sólo Dios es Perfecto. Los seres humanos no lo son.

  Respuesta:  Cuando hablamos de Infalibilidad nos referimos al estricto cumplimiento de las normas al punto tal que la persona obra “como si Dios lo estuviera viendo directamente”. Es el estado de “ihsan” que mencionan muchas Tradiciones islámicas (“Hadices”) sunnitas y shiitas.  La persona con tal grado de conciencia de sí y de la realidad es absolutamente incapaz de cometer una falta o un acto de desobediencia, ni siquiera por descuido, olvido, negligencia o desconocimiento. 

  Así la persona alcanza el grado de perfección como ser humano, con lo cual nunca deja de ser una criatura creada por Dios con sus limitaciones y necesidades.

  ¿Acaso es imposible que una persona alcance tal grado? ¿Acaso es imposible que exista un ser humano perfecto? Que nunca hayamos visto a ninguno no significa que su existencia sea imposible.

  ¿Acaso Dios crea una criatura y le indica que siga un camino que no puede alcanzar la meta?

  ¿Acaso Dios que ha creado al primer hombre (Adán –P-) sin padre ni madre y a Jesús (P) sin padre, no puede crear seres humanos perfectos?

  ¿Acaso la creación de Dios es defectuosa, fallada, imperfecta? ¿Acaso no tiene ninguna posibilidad de lograr la perfección?

  ¿Acaso un ser humano puede tener un contacto íntimo y directo con Dios, como lo tienen los Profetas (P), y no alcanzar un grado de conciencia y purificación que haga que sus acciones sean libres de faltas, pecados y actos de desobediencia?

  El mundo es un lugar de prueba donde la tentación es continua. Lógicamente los seres ordinarios caemos permanentemente en deslices y acciones defectuosas, arrastrados por nuestros egos. Pero aquel que Dios elige para una Misión Divina, como la Profecía o el Imamato, se encuentra en un grado de conocimiento y conciencia tal que esto mismo le impide obrar mal. Tal persona conoce la religión al punto que él la enseña sin necesitar consultar a nadie sobre la misma. Además es un ejemplo viviente del modelo de conducta y de persona al cual está convocando a la gente, siendo con su propio comportamiento un maestro educador para quienes lo conocen. Con todo esto, no puede ser alguien que cometa faltas, pecados, actos de desobediencia o maldades. No puede ser alguien que falle en la prueba y caiga en la tentación arrastrado por su ego. No puede ser de otra manera que no sea Infalible. Debe ser Infalible.






  2.- El Profeta Muhammad (BPD) pedía el perdón de Dios 100 veces cada mañana, lo que significa que no era Infalible.

  Respuesta:  Cuando hablamos de Infalibilidad nos referimos a que no cometen actos de desobediencia y que cumplen los mandatos de la religión a la perfección. Pero incluso siendo de una conducta inmaculada y un carácter eminente, la criatura continúa su camino de perfeccionamiento toda su vida, pues los grados de perfeccionamiento son indeterminados. El pedido de perdón es un camino hacia el perfeccionamiento del alma, por lo cual el creyente nunca deja de hacerlo aunque no haya cometido ningún pecado ni falta.

Además la conducta del Profeta (BPD) es un modelo a imitar. Si él nunca hubiera pedido el perdón de Dios, quizás esa conducta se hubiera esparcido como costumbre entre los musulmanes. En lugar de eso, nuestra costumbre es implorar el perdón de Dios por lo menos 100 veces cada mañana.




  3.- Dios recrimina al Profeta (BPD) en la sura 80, lo cual demuestra que no era Infalible.

  Respuesta:  Se refiere al acto de fruncir el ceño, manifestando enojo o irritación. En primer lugar, este acto no es algo ilícito o vedado. No hay nada en la ley de Dios que prohíba tal acción y si a partir de esa revelación el acto pasó a ser desaconsejable y detestable, no lo era antes. No se trató de un pecado o un acto de desobediencia a Dios.

  En segundo lugar, y esto es más importante, los exegetas shiitas interpretan estas aleyas de la sura 80 como un reproche dirigido a otra persona, no al Profeta (BPD). Esto se basa en la forma de expresión que se usa, ya que dice “El frunció el ceño” como si le hablara al Profeta (BPD) diciendo que otra persona hizo esto. Y se basa también en narraciones de la Gente de la Casa (P) que relatan el evento diciendo que fue otra persona quien frunció el ceño en esa ocasión y no el Profeta Muhammad (BPD).

  Entonces, no hay lugar para pensar que Dios le haya hecho este reproche al Profeta (BPD) cuando en otras partes del Corán expresa: “Ciertamente eres de un carácter eminente” (68:4)  y  “Vuestro compañero (Muhammad) no se equivoca ni extravía”   (53:2)




  4.- El Corán menciona casos en los que los Profetas cometieron actos de desobediencias y faltas, o reconocieron no ser Infalibles. Por ejemplo: Adán, Jonás, José, David, Moisés (P).

  Respuesta:  Cada caso debe analizarse en forma individual.

  Con respecto a Adán (P) y su acto de comer del árbol prohibido, existen varias consideraciones para hacer. En primer lugar, Adán (P) se encontraba en el Edén y no en la tierra. En dicho lugar no había normas ni leyes como en la tierra, pues no era un sitio de prueba. Por consiguiente, algunos consideran que no era una prohibición establecida sino una recomendación y advertencia lo que Dios le había hecho. Si no existían normas ni leyes ni prueba, no pudo haber trasgredido en realidad nada.

  Por otro lado, Adán (P) fue engañado y creyó que aquella advertencia había caducado. Su acción no fue un acto de desobediencia o rebeldía, sino una falta inocente, por confiar ingenuamente en quien lo engañó. La verdadera falta de Adán (P) fue no haber sido más prudente sobre los posibles engaños de su enemigo. Y ese suceso lo llevó a una maduración necesaria en este sentido. Era un paso que debía dar antes de ingresar a la tierra, que es donde estaba destinado. Pues se hallaba en ese Jardín en una situación transitoria, para aprender esta lección sobre su enemigo  y su engaño, antes de pasar al estado al cual estaba destinado a ir para ejercer como “representante” de Dios: la tierra. Como dice claramente el Corán:

“(Acuérdate de) cuando tu Señor le dijo a los ángeles: 'He de establecer un sucesor y gobernante (de los hombres) en la tierra', ellos expresaron '(¡Oh, Señor!) ¿Acaso vas a poner en ella a quien la corrompa y derrame sangre (como lo hicieron los seres creados antes de Adán, cosa que es natural que ocurra en el mundo material? Ahora, si el objetivo de la creación del hombre es la devoción), nosotros celebramos Tu Alabanza y proclamarnos Tu Santidad' Dijo (el Señor) : 'Yo se ( sobre los secretos de la creación del ser humano) lo que vosotros no sabéis."  (2:30)


  En definitiva, este acto no invalida la creencia en la Infalibilidad, pues no se trató de un acto de rebeldía hacia Dios, de transgresión voluntaria de las normas a sabiendas. Fue una situación que Adán (P) tenía que pasar para su proceso de maduración y aprendizaje. Tal suceso no coloca a Adán (P) en una posición negativa o adversa con respecto a Dios, tal como se sugiere en la doctrina cristiana al mencionar este hecho como “el pecado original” con todo lo que implica de separación de Dios, caída a la tierra para castigo y un estado de rompimiento con Dios que para recomponerse exige que Dios Mismo encarne en un ser humano y se presente en la tierra para sacrificarse y así reconciliarse con el hombre… Nada de esto está en las doctrinas islámicas. El Corán es explícito acerca de la noble jerarquía de Adán (P):

  “En verdad Dios escogió a Adán, a Noé, a los descendientes de Abraham y a los descendientes de Imrân sobre todas las naciones” (3:33)

  La jerarquía de Adán (P) en el Islam está lejos de haber cometido un “pecado mortal” de tal gravedad que afectase a toda la Humanidad entera por el resto de su historia, tal como es concebido en el cristianismo el “pecado original” (como es llamada la falta de Adán que ya hemos explicado).



  En cuanto a Jonás (P), cuando el Corán dice:

Y al del pez (Jonás). Cuando se fue airado y creyó que no podríamos hacer nada contra él. Y clamó en las tinieblas: «¡No hay más dios que Tú! ¡Gloria a Ti! He sido de los opresores (“zalimin”). (21:87)

  En realidad, él no cometió un acto de desobediencia ni un pecado ni una falta.  Lo que sucedió es que Dios lo dejó en libertad de escoger y él eligió aquello que era lo mejor desde el punto de vista humano, pero no era lo mejor para Dios. La elección de un acto que termina no siendo el mejor no implica en sí un pecado. Quizás alguno pueda considerarlo una deficiencia al estado de Infalibilidad, pero en realidad su acto era lo mejor que él podía hacer como ser humano.

  Se trató de una prueba, que él superó al reconocer su error y pedir el perdón de Dios. No fracasó en la prueba, pues alcanzó el estado de reconocimiento, que era lo que se buscaba.
Fue también un proceso de maduración, en el cual él termina reconociendo que podía haber elegido mejor. Como dijimos antes, el perfeccionamiento del ser humano tiene grados indeterminados. Pero aún el estado que Jonás percibe como “de opresión o falta”, es un grado que está más allá de cometer un acto de desobediencia o rebeldía, y no invalida la creencia en la Infalibilidad.




  Con respecto a José (P) cuando dice:

Yo no pretendo ser inocente. Por cierto que el alma impulsa al mal, a menos que mi Señor use de Su misericordia. Ciertamente mi Señor es Indulgente, Misericordioso».   (12:53)

  Vemos que él mismo aclara que la Infalibilidad es un estado que Dios otorga. Pues aquellos en quienes Dios “usa Su Misericordia”, no quedan arrastrados por su “alma que impulsa al mal”.  Y él no cometió ninguna falta o pecado, aunque dice que su alma se lo sugirió. El no se dejó arrastrar por las pasiones ni por los impulsos de su ego: se mantuvo en la conducta correcta, gracias a la protección de Dios Altísimo. Dice el Corán:

  “Así fue que Nosotros pudimos apartarlo de la maldad y la indecencia (12:24)”.


  En definitiva, esta aleya del Corán no niega ni se opone a la Infalibilidad, ya que hace la salvedad de “aquellos en quienes Dios usa de Su Misericordia”.





  En cuanto a Moisés (P), donde dice:

“…entró en la ciudad y encontró a dos hombres que peleaban, uno de su propio clan y otro del clan adverso. El de su clan le pidió auxilio contra el del otro. Moisés dio a éste un puñetazo y le mató. Dijo: «Esto es obra del Demonio, que es un enemigo, extraviador declarado».  (28:15)


  Moisés (P) no cometió un acto de desobediencia cuando mató a aquella persona, pues él la golpeó en defensa de un oprimido que le pedía auxilio, y como resultado de su golpe la persona murió. Ayudar a los indefensos y oprimidos no es un acto de maldad o desobediencia. Y si alguien objeta que el Corán dice que luego de golpear  a aquella persona Moisés (P) dijo:   Esto se debe a la acción del Demonio (28:15), según la interpretación del Imam Rida (P) que figura en fuentes shiitas, Moisés (P) se refería a la riña que tenían aquellas personas, no a su intervención. Es decir, la riña de aquellas personas era por la acción de Satanás.




  El caso de David (P) y la mujer de Urías fue especial, porque se trató de un matrimonio que abolió una costumbre anterior, tal como sucedió con nuestro Profeta (BPD) y su casamiento con Zainab. Este tipo de eventos despierta muchas habladurías en la gente. Y si no hubiese sido por una Orden de Dios, ambos Profetas (P) hubieran evitado esto, para ahorrarle a la gente una prueba. Pero precisamente Dios lo ordena para someter a la gente a una prueba con respecto a los Profetas (P).

  En el caso de David (P), antes de él, la mujer cuyo marido fallecía (de muerte natural o en la guerra o como fuera), ella no podía volver a casarse nunca más. Dios le ordena a David (P) casarse con la mujer de Urías tras la muerte de él, aboliendo esta costumbre incorrecta. Esto generó habladurías en la gente, quienes acusaron (no en forma oficial, sino a través de chismes y rumores) a David (P) de haberse enamorado de la mujer de Urías y haber hecho que él fuese enviado al frente de batalla y abandonado, para que muriera allí. Una calumnia que se difundió de forma injusta y repudiable. Es absolutamente imposible que una persona creyente y devota con el grado de un Profeta (P) se comporte de esta forma corrupta y malvada, cometiendo semejante pecado mortal.

  Y sobre la aleya del Corán que expresa:

¿Te has enterado de la historia de los litigantes? Cuando subieron a palacio.  Cuando entraron adonde estaba David y éste se asustó al verles. Dijeron: «¡No tengas miedo! Somos dos partes litigantes, una de las cuales ha ofendido a la otra. Decide, pues, entre nosotros según justicia, imparcialmente, y dirígenos a la vía recta.  Este es mi hermano. Tiene noventa y nueve ovejas y yo una oveja. Dijo: '¡Entrégamela!' Y me gana a discutir». Dijo: «Si (es como tú dices), ha sido injusto contigo pidiéndote que agregaras tu oveja a las suyas». En verdad, muchos consocios se causan daño unos a otros; no los que creen y obran bien, pero ¡qué pocos son éstos! David comprendió que sólo habíamos querido probarle y pidió perdón a su Señor. Cayó de rodillas y se arrepintió.  Se lo perdonamos y tiene un sitio junto a Nosotros y un bello lugar de retorno. (38:21 a 25)


  Esta aleya no se refiere al casamiento de David (P) con la mujer de Urías en absoluto. Se refiere a su capacidad para juzgar y una prueba a la que Dios lo somete, como en el caso de Jonás (P) y de otros Profetas. Ellos no están libres de ser sometidos a pruebas de parte de Dios, aunque sean Infalibles. Recordemos a Abraham (P) que es sometido a pruebas ya siendo Profeta, y por su éxito en las pruebas es nombrado Imam:

 " Y (acordaos de) cuando su Señor probó a Abraham con distintos medios (como su caída al fuego, el pedido de sacrificio de su hijo, etc.) y él los cumplió perfectamente. (Entonces Dios) le dijo : 'He de ponerte como un Guía (o Líder: "Imam") para los hombres'. (Abraham) le dijo : '¡Establece (el Liderazgo también) para mi Descendencia!' . Dios le contestó : 'Mi Promesa no alcanzará a los inicuos (y sólo una parte de tu Descendencia será pura, infalible y digna de esta elevada jerarquía).'"  (2:124)


  Entonces, los Profetas (P) no dejan de ser sometidos a pruebas. Y por su condición de Infalibles, ellos superan las pruebas, no fracasan en ellas. El reconocimiento de parte del Profeta de su equivocación y el pedido de perdón es la muestra de que han superado la prueba con éxito, siendo para ellos un proceso de maduración. A la vez, queda en la historia las enseñanzas educadoras y edificantes que estos hechos dejan.




  Así, si analizamos adecuadamente cada parte del Corán donde podría entenderse (en una lectura rápida y superficial) que los Profetas (P) pecaron, veríamos que en realidad no fue así y que las palabras del Corán, correctamente interpretadas, aluden a otras cuestiones.

  Por eso, como expresamos en el primer momento, se debe tener siempre bien presente la definición de Infalibilidad así como la consideración de que los grados de perfeccionamiento de un individuo son indeterminados.




    El intelecto confirma la necesidad de transmisores infalibles.


  No puede ser de otra manera: aquel que transmite el Mensaje de Dios debe ser Infalible, sin fallas ni defectos, sin vicios ni pecados. Es absolutamente imposible que sea una persona que desobedezca a Dios en el menor de los asuntos, ni siquiera una vez en la vida.

  Si no fuera Infalible, estaríamos todos exentos de obedecerlo y seguirlo, pues no podríamos saber cuándo nos dice la verdad y cuándo nos miente, cuándo obedece a Dios y cuándo lo está desobedeciendo. Por lo tanto, el intelecto dicta que el transmisor que trae un Mensaje de parte de Dios y se coloca a sí mismo como modelo a seguir e imitar debe ser Infalible en todos los sentidos, en todos los asuntos de la vida y la religión.

  Por otra parte, el enviado es para los hombres un maestro educador que enseña la verdad y un guía que conduce por el Sendero Recto hacia la perfección. Para cumplir esta función correctamente debe estar en el grado de perfección que es la meta hacia la cual convoca y dirige a la gente.  No puede ser de otra manera.

  Si el Enviado de Dios cometiese faltas y tuviese defectos, ya no podría ser un modelo de conducta a imitar y seguir para la gente, menos un modelo ordenado por Dios.

  Si quien pretende ser un Mensajero de Dios tiene defectos que lo muestran como alguien dominado por sus pasiones y capaz de cometer actos que Dios prohíbe o desaconseja, entonces no es un verdadero Enviado sino un falso Profeta, un engañador, un estafador, un mentiroso, la peor clase de corrupto.

  Si existiera la posibilidad de que Dios emplease como Enviado Suyo a una persona con defectos y desobediencias, ya no existiría ninguna obligación respecto de su obediencia y acatamiento. La religión pasaría a ser algo opcional y perdería toda su razón de ser y su sentido.

  El intelecto dicta que es absolutamente imposible que Dios escoja para transmitir Su Mensaje a alguien que no sea Infalible. Debe ser alguien en un estado de conciencia, lucidez y conocimiento tal que le impida obrar en forma injusta y desobediente. Sólo de esa forma puede ser nombrado como maestro para educar a la gente, como modelo a ser seguido e imitado, como fuente confiable de la Revelación de Dios. En otras palabras, como Profeta.




    El Corán confirma al intelecto acerca de la Infalibilidad de los transmisores.

  Cuando alcanzamos la comprensión intelectual del principio de Infalibilidad, podemos buscar si el Corán confirma o rechaza este asunto. Y vemos que el Corán claramente confirma la Infalibilidad de los Profetas (P):

 "Designamos entre ellos líderes que los encaminarán siguiendo Nuestra orden, por haber perseverado y por haber estado convencidos de Nuestros signos". (32 : 24)

  “Es inadmisible que un hombre a quien Dios le concedió el Libro, el Juicio y la Profecía diga a la gente: ‘¡Sed siervos míos en lugar de Dios!’...”  (3 : 79)

  “Para cada pueblo hay un Mensajero. Cuando se les presentó su Enviado, decidió entre ellos equitativamente. Y no fueron defraudados en absoluto.” (10: 47)

“Dios ha agradecido a los creyentes cuando hizo surgir un Enviado de ellos mismos que les recita las aleyas, les purifica y les enseña el Libro y la sabiduría, aunque anteriormente estaban en un extravío evidente.” (3: 164)

  “Y le agraciamos con Isaac y Jacob, y a todos los hicimos líderes justos. Les designamos como líderes para que dirijan  según nuestra orden. Les inspiramos que  obraran el bien, observen la oración y el pago de la caridad obligatoria, y fueron Nuestros adoradores”.(Los profetas: 73-76)

  “... Haré de ti un guía para los hombres...”  (Abraham –P- planteó ) ¿ Y de mi descendencia ? (Dios Bendito y Exaltado) contestó: “Mi promesa no alcanzará a los inicuos”.    (2:124)

  “... Dios sabe perfectamente a quien confiarle Su Mensaje...”   (6 : 124)


  Todas estas aleyas aluden (de un modo u otro) a la Infalibilidad de los Enviados escogidos por Dios como líderes (Imames) a través de los siguientes puntos:

  1.- Ellos siguen perfectamente la Orden de Dios, es decir que nunca Lo desobedecen.

  2.-  Perseveran con plena convicción, es decir con el grado de fe más elevado (de acuerdo a los Hadices, sería el grado de “ihsan”: obrar como si Dios lo estuviera viendo directamente). Este grado implica un nivel de conciencia de la realidad que les impide caer en desobediencias y pecados.

  3.- Es imposible que quien recibe el grado de Profecía se desvíe o desobedezca a Dios.

  4.- Los Profetas (P) juzgaban con absoluta equidad y no defraudaban a nadie.

  5.- Los Enviados (P) cumplen la función de purificar y enseñar, lo que implica que ellos mismos son puros y sabios.

  6.- Ellos son justos en pleno sentido de esta expresión.

  7.- Dios inspira el obrar el bien a los líderes justos que dirigen bajo Su Orden, es decir, los hace Infalibles.

  8.- Dios le prometió el grado de Imamato a los descendientes de Abraham (P), con exclusión de los inicuos, pues el grado es sólo para los purificados.

   9.- El grado de Imam, como el de Profeta, es designado por Dios.

 10.- Dios no se equivoca en nada, por lo que es imposible que otorgue la Misión de Profeta o Imam (P) a quien no tenga el grado de purificación o no se lo merezca.


  Todas estas aleyas aluden en forma general a los Profetas (P). Si nos referimos específicamente a nuestro amado Profeta Muhammad (BPD) podemos ver la siguiente cita del Corán hablando de su Infalibilidad:

"Por las estrellas cuando desaparecen, que vuestro compañero (Muhammad) no se ha desviado ni ha perdido el objetivo, ni habla por cuenta propia. No es sino una revelación que le fue transmitida." (53 : 1 a 4)


  Y si queremos referirnos a los Imames de la Gente de la Casa del Profeta (BPD), la siguiente aleya del Corán nos revela que eran puros e inmaculados:

  “Dios sólo quiere extraer de vosotros la impureza, ¡oh, Gente de la Casa!, y purificaros completamente.”   ( 33 : 33)


  Vemos que ellos están libres de impurezas, manchas, faltas o errores. Ellos son Infalibles.


  Este tema es confirmado por el intelecto y el Corán.  A continuación veremos la confirmación a través de los informes reportados en las narraciones (Hadices) de la Gente de la Casa los Imames –P-).






    Los Hadices confirman aquello que ya vimos apoyado por el Corán y el intelecto acerca de la Infalibilidad de los transmisores.

  Figura en narraciones de fuentes shiitas:

  Del Imam 'Alí (P):   “Él (Dios), Glorificado Sea, ha escogido de entre los hijos de Adán a los Profetas, con quienes ha pactado para que actuaran y preservaran  fielmente, Su Revelación y para que propagaran Su Mensaje...”  (Nahyul Balagha)

  Del Imam Sadiq (P) :  “...Existen entre Sus criaturas aquellos que ordenan y prohíben en nombre del Omnisapiente, el Conocedor de todas las cosas, y quienes hablan en nombre Suyo, Poderoso y Majestuoso. Ellos son los Profetas (P), los selectos entre Sus criaturas, los sabios que enseñan la Sabiduría, quienes han sido enviados con la Sabiduría (para Sus criaturas). Aunque ellos tienen un aspecto común, no comparten sus estados con la gente. Han sido auxiliados con la Sabiduría por parte del Sapientísimo. Esto ha sido establecido para todas las épocas y todos los tiempos, de acuerdo a las evidencias y pruebas que los Profetas y Mensajeros han traído con ellos (P), de tal forma que la tierra de Dios no sea privada de la Prueba, quien posee la evidencia de la autenticidad de sus palabras y quien requiere obediencia a sus justas órdenes.”    (“Al Kafi”, dicho 430)

  Del Imam Alí (P) : “Dios ha hecho descender a cada uno de Sus Profetas (P) de los más nobles y virtuosos ancestros. Siempre que moría uno de ellos, su sucesor tomaba el deber de propagar la religión de Dios. Esta cadena de Su Benevolencia y Bendición continuó de generación y generación en la Humanidad hasta que Su Mensaje finalizó a través del Santo Profeta Muhammad (BPD).
  Muhammad (BPD) también tenía ascendentes muy nobles e ilustres. Provenía de una familia que había dejado una historia de excelentes cualidades y características sublimes, así como elevadas alturas morales. Era una familia que proclamaba entre sus miembros a varios grandes Profetas y muchos fieles Enviados del Señor. Por consiguiente, su linaje era el mejor linaje, su ascendencia la más noble y su familia la de hombres más perfectos...”   (“Nahyul Balagha”, discurso 97)

   Del Imam Alí (P) : “... Desde los tiempos en que la descendencia de Adán (P) comenzó a dividirse en ramas, los antepasados de nuestro Profeta (BPD) hasta sus padres pertenecieron a las ramas más nobles y superiores del ser humano. Entre sus antepasados no hubo ni un solo hombre o mujer que pudiera catalogarse de corrupto o infiel...”   (“Nahyul Balagha”, discurso 219)

  Del Imam Al Askari (P) , de su carta a Ishaq ibn Ismail Neisaburi :  “...  Si no hubiera existido Muhammad (BPD) y los sucesores de su Descendencia (los Imames –P-), vosotros estaríais perplejos como bestias. No conoceríais ninguna de las obligaciones ( y no hubierais podido cumplirlas ). ¿ Acaso se ingresa a una ciudad por otro lugar que no sea su puerta ?
  Y cuando  (Dios) os agració a través del establecimiento de los amigos después de vuestro Profeta (BPD) –es decir, los Imames (P)- , dijo en Su Libro  (el Corán ) :
       “Hoy os He perfeccionado vuestra religión, He completado Mi Gracia en vosotros y Me satisface que el Islam sea vuestra religión”.   ( 5 : 3 )
(De Tuhaful Uqul)

    Dijo el Imam Muhammad ibn ‘Alí al Baquir (P): “ No existe verdad ni realidad sin que haya sido tomada de nosotros, la Gente de la Casa. No existe persona que juzgue con veracidad y equidad sin que la llave de tal veredicto, su apertura, su inicio y sus tradiciones provengan de Amir al Mu’minin ‘Alí ibn Abi Talib (P). Cuando los asuntos se tornan confusos y la gente se equivoca,  el error  proviene de ellos, mientras que la verdad y la realidad están de parte de ‘Alí ibn Abi Talib (P).”  (Doctrinas y creencias de la Escuela Shiita Ya’farita)

  Del Imam Sadiq (P): “Nosotros, la Gente de la Casa, somos la Merced con la que Dios agració a Sus siervos. A través nuestro se reunieron, conciliaron y hermanaron vuestros corazones, después de haber estado distanciados”.  (Tafsir Al Mizan, exégesis de la sura 108)

  Dijo el Profeta (BPD): "Debes saber Abu Dharr, que Dios Altísimo hizo que la Gente de mi Casa represente para la comunidad, lo mismo que la barca de  Noé representó para su gente. Quien la aborda se salvará, y quien se aleje de ella será anegado. (De Los Imames de la Buena Guía)

  Dijo el Profeta (BPD), según Abu Dharr: " Coloquen a mi familia en el lugar que ocupa la cabeza respecto del cuerpo, y en el sitio de los ojos respecto de la cabeza. Por cierto que el  cuerpo no se encamina sino a través de la cabeza, y la cabeza no se encamina sino con los ojos". (De Los Imames de la Buena Guía)

  Dijo el Profeta (BPD): "¡Oh  gente!  Dejo entre vosotros dos joyas: El Libro de Dios y mi Descendencia, la Gente de mi casa, quienes son una amalgama de mi agua y  mi fruto. No se separarán hasta que me encuentren en la Fuente del Paraíso (al Kauzar) y no os pido más que lo que mi Señor me ha ordenado que os encomiende, es decir el amor a mi familia...  (De Los Imames de la Buena Guía)

  Del Imam Hasan (P):  “Oh, gente. Yo soy el hijo del albiriciador, el hijo del amonestador, el hijo del convocador, el hijo del astro reluciente (títulos que pertenecen al Mensajero de Dios). Yo soy miembro de la “Gente de la casa”, de la cual Dios Altísimo  purificó completamente y apartó toda suciedad y maldad .
            Soy miembro de la “Gente de la Casa”, a la cual Dios en Su Libro os impuso amar, diciendo Exaltado Sea: Di: no os pido remuneración alguna excepto el amor a mis parientes”. (42;23)  (De Los Imames de la Buena Guía)



  Todas estas narraciones y muchas otras mencionan, de un modo u otro, el grado de pureza, perfeccionamiento e infalibilidad de los Profetas e Imames (P), quienes estaban apartados de toda desobediencia, falta o pecado grande o pequeño.



  Veamos ahora algunas narraciones extraídas de fuentes sunnitas:

  Abu Huraira relató que el Profeta (BP) dijo: “Quien desobedece (al emir), se separa de la comunidad y muere (en ese estado), morirá como si estuviera en los días de la ignorancia (antes del Islam)... (Sahih Muslim hadiz 4555)

  Abu Huraira relató que el Profeta (BP) dijo: “Quien me obedece, obedece a Dios y quien me desobedece, desobedece a Dios. Y quien obedece al gobernante, me obedece a mi y quien lo desobedece, me desobedece a mi”. El mismo hadiz a sido transmitido por otra cadena, pero no menciona: “quien lo desobedece, me desobedece a mi”. (Sahih Muslim hadiz 4517)

  Yabir ibn Samura relató: Escuché al Profeta (BP) decir: “Los asuntos de la gente serán (bien) conducidos mientras estén bajo el gobierno de doce hombres”. Luego el Profeta (BP) habló en voz tan baja que no lo pude escuchar, entonces le pregunté a mi padre: ¿Qué dijo el Mensajero de Dios (BP)? Dijo: “Todos ellos serán de los Quraish”. (Sahih Muslim hadiz 4475)

  A’isha relató: Una mañana el Profeta (BP) salió usando un manto rayado de pelo de camello negro. Y llegó Hasan ibn Ali y lo envolvió bajo el manto, luego llegó Husain y también lo puso allí, luego llegó Fátima y también la envolvió y llegó Ali y lo envolvió. Luego dijo: “Dios solo quiere libraros de la suciedad. Gente de la casa. Y purificaros por completo”. (33:33)  (Sahih Muslim hadiz 5955)


  Comentario:

  En las dos primeras narraciones se destaca la importancia de obedecer al Líder designado, a tal punto que su obediencia se equipara con la obediencia a Dios y su desobediencia con la incredulidad.

  El tercer dicho es una muestra de varios similares que mencionan la presencia de “Doce califas justos”, asombrosamente equiparables a los Doce Imames de Ahlul Bait (P).

  La cuarta narración confirma que los purificados de la Gente de la Casa mencionados en la aleya 33:33 son Alí, Fátimah, Hasan y Husein (P).

  Por supuesto que existen otras narraciones de fuentes sunnitas y muchas opiniones de sus sabios explicando el sentido de estas palabras en forma contraria a lo que se expone en la doctrina shiíta. Sólo mencionamos estos Hadices para que los lectores reflexionen acerca de lo que aquí se menciona, en relación con lo que expone la doctrina shiíta.




 Dicen los sabios shiitas acerca de la Infalibilidad:

Veamos lo que dicen los sabios shiitas al respecto:


Figura en el libro “Las creencias de los Imamitas” de Allamah Mudaffar :

Nuestra creencia sobre la infalibilidad del Imam

  Nosotros (los shiitas imamitas) creemos que, al igual que el Profeta, el Imam debe ser infalible y debe estar apartado de todas las inmoralidades y pecados, ya sean exteriores o interiores (públicos o secretos), intencionales o por olvido (o descuido), desde el nacimiento hasta la muerte. Porque los Imames son guardianes y dirigentes de la religión. Su estado en esto es como el Profeta, y el mismo argumento que nos exige la creencia en la infalibilidad de los Profetas, nos exige también la creencia de que ellos son infalibles, sin ninguna diferenciación.

Nota: hay una llamada en el texto que dice:

El argumento sobre la infalibilidad de los profetas se aplica también al Imam, porque él también es designado por Dios Altísimo para encaminar al ser humano, como sucesor del Profeta.
  El argumento respecto a la infalibilidad de ellos es que si se permite que el Imam desobedezca, cometa errores, se olvide o surjan de él estas cosas reprobables, entonces existen dos alternativas: o es obligatorio seguirlo (e imitarlo) en las obras que haya hacho como la desobediencia o el error, o no es necesario hacerlo. Si es obligatorio seguirlo, entonces admitimos que está permitido realizar desobediencia (y demás pecados) con la autorización misma de Dios Altísimo y aún más: que esto es algo obligatorio, lo cual resulta algo inválido y carente de base, según la opinión del intelecto y la religión. Si no es necesario seguirlo, el primer lugar, esto se opone al liderazgo, el cual debe presentarse junto con la obligación de obedecer en todo momento; por otro lado, si es posible que hayan desobediencias y errores en lo que él hace o dice, y no es obligatorio seguirlo en nada, entonces desaparece el objetivo y el beneficio del liderazgo. Más aún: el Imam sería como cualquier persona, y en consecuencia no habría ningún valor elevado en sus palabras y sus obras como para que la gente lo apoye y confíe siempre en él. Así tampoco sería necesario la obediencia de sus ordenes ni habría una confianza plena y absoluta en sus dichos y sus acciones.  


(Fin de la nota. Luego el texto más adelante sigue así: )


Nuestra creencia sobre los Imames

  Nosotros (los shiitas imamitas) no creemos en nuestros Imames como  los extremistas (fanáticos: "gulát" ellos creen que los Imames son dioses  y no son creados. Son varios grupos...) ni como los "hululíiun",( que dicen que el Espíritu de Dios ha encarnado en el cuerpo del Imam.

Dice Dios en Su sagrado libro:
  "...¡Qué monstruosa palabra es la que sale de sus bocas..."

  Por el contrario, nosotros (los shiitas imamitas) creemos que ellos son hombres como nosotros, y todo cuanto a nosotros incumbe, como las responsabilidad, los mandatos, los deberes y demás, a ellos también les caben. Únicamente que ellos son siervos excelentes, purificados y honrados. Él los hizo de Sus siervos selectos, exclusivos de Su generosidad, y los acercó a Su amistad, porque ellos poseían los más altos grados admisibles de la perfección de la humanidad, como la ciencia, la piedad, la valentía, la generosidad, la honestidad y todas las características buenas, las morales nobles y los atributos loables a tal punto que ninguno de los seres humanos en este sentido se asemeja a ellos.
  Por eso es que fueron merecedores de ser Imames, guías y consultorios luego del Profeta en todos aquellos que el hombre necesita de los mandatos, los juicios, las determinaciones y todos los inherente a la religión como las explicaciones, las legislaciones y todo lo referente al Corán en cuanto a exégesis e interpretaciones.

Ha dicho el Imam Sadiq (P):

  "Todo cuanto reciban de nosotros, cuando sea posible desde el punto de vista del intelecto y de las reglas de creación, no lo nieguen ni lo rechacen, aunque  no lo comprendan ni capten ni lo sepan. Por el contrario, acéptenlo como una narración  narrada de nosotros. Pero cuando el intelecto lo rechaza o se opone a las reglas naturales de la creación, entonces niéguenlo,  rechácenlo, no lo acepten ni digan que es de parte nuestra."





Figura en “Orígenes del Shiismo y sus Principios” del sheij Kashful Ghita:


Al igual que los Profetas, los Imames son infalibles . No existe la menor posibilidad de que cometan algún pecado. De lo contrario, no se podría confiar en ellos. La infalibilidad de un Imam  está claramente probada por el dicho de Dios, exaltado sea, en el sagrado Corán:
  "Por cierto que haré de ti un Imam para toda la humanidad". (Abraham) Inquirió: "¿Y de mi descendencia"? (Dios le respondió): "Mi pacto no incluye a los injustos".
           
  Otra condición inherente al Imam es que debe ser superior a todos los demás hombres en cualquier asunto de conocimiento y de carácter, siendo precisamente el objetivo del Imam que la humanidad sea elevada hasta el grado más alto (de conocimiento y fe) y sea adornada con la ciencia y las buenas acciones a través de la imitación del Imam.
  Lo que ha sido mencionado en el sagrado Corán acerca de los Profetas, como se lee en la siguiente aleya:
  "Él es quien ha  escogido de entre los iletrados un Apóstol de su estirpe a fin de mostrarles Sus signos (o recitarles sus aleyas), purificarles y enseñarles la Escritura y la Sabiduría..."

  Esto es también aplicable al Imam. Pues una persona imperfecta no puede hacer que otra alcance la perfección. ¿Cómo puede alguien otorgar a otro aquello que él mismo no posee?
De la misma manera, si bien un Imam  está un poco por debajo de la categoría de un profeta, se encuentra muy por encima de todo ser humano común (y de esa manera puede guiarlos).






Figura en “Las creencias del Islam” del sheij Tusi (RA) :

INFALIBILIDAD
  Todos los Imames son necesariamente infalibles y están purificados de todo pecado, grande o pequeño, intencionado o involuntario, de palabra u obra, porque si cometieran pecados perderían su posición en los corazones de las gentes, que no confiarían en ellos. ¿Cómo podrían en semejante condición guiar a los extraviados y descarriados?. Existe consenso de opinión acerca de que (después del Profeta –BPD-) nadie es infalible a excepción de los doce Imames. De esta manera su guía y liderazgo es un hecho establecido. 
 
SUPERIORIDAD
  Los Imames tienen que ser los más sabios y más excelentes de entre las gentes. Si así no fuera, de ello se afirmaría de hecho de dar preferencia al inferior sin una razón convincente, lo cual es absurdo según todos los criterios racionales y tradicionales. La excelencia es más manifiesta que la luz del sol, y más clara y segura que el día que ha pasado.
Comentario: El Santo Profeta ha dicho: "Yo soy la ciudad del conocimiento y `Ali es su puerta". Y "El mejor juez entre vosotros es `Ali".

 (Fin de textos)




  Conclusión:

  Vemos en primer lugar que no existe nada en el Corán, las narraciones y la lógica que se opongan directamente a la posibilidad de la existencia de personas infalibles cuya obediencia sea obligatoria. Al contrario: este asunto es confirmado por el Corán y el intelecto, así como lo confirman los Hadices provenientes de fuentes shiítas.

  En segundo lugar, no hay tampoco evidencias que expresamente prohíban a los musulmanes tener estas creencias ni que califiquen de “hereje” a quienes las posean, declarándolo apartado del Islam y la fe sólo por sostenerlas.

  Por consiguiente, los musulmanes que no acepten estas creencias no deben apresurarse a juzgar aquellos musulmanes que sí las aceptamos. Deben razonar estos temas y meditarlos con atención. Entonces verán que si la necesidad de seguir a un califa justo y sabio es incuestionable y que toda la comunidad musulmana debe aglutinarse bajo un gobierno único, cosa que los propios sunnitas reconocen y admiten, lo lógico es que Dios establezca de Su parte a alguien que ocupe tal cargo y sea Infalible. No puede ser de otra manera. De lo contrario, Dios estaría omitiendo algo que la comunidad necesita, y esto es imposible. O estaría ordenando la obediencia a quien sabe que él mismo es desobediente, lo que también es imposible. La lógica dicta que si Dios perfeccionó y completó Su religión, tuvo que haber establecido al líder justo e Infalible al cual la comunidad deba remitirse.

  Y dice el Corán:

" ... Hoy os he  perfeccionado vuestra religión, he completado Mi Gracia en vosotros y he elegido para vosotros el Islam como  religión".     (5:3)
 

  No es posible la perfección de la religión ni la completitud de la Gracia sin el establecimiento de un Líder Infalible de parte de Dios. Tal como nos dice el Imam Rida (P) en la siguiente narración:


  Del Imam Rida (P) :   “... El Imamato es la perfección  de la religión. El Profeta (BPD) no falleció antes de haber dilucidado a su comunidad las señales de su religión , haberle aclarado  su camino y haberla colocado frente al Sendero Recto. Puso al Imam ‘Alí (P) como bandera y guía, y no dejó nada de lo que la comunidad necesitaba sin haberlo  explicado. Por lo tanto, quien crea que Dios, Poderoso y Majestuoso, no perfeccionó Su religión, rechaza el Libro de Dios. Y quien lo rechaza, es un incrédulo.

            ¿Acaso ellos conocen la jerarquía del Imamato y su lugar en la comunidad como para considerar admisible que el Imam puede ser elegido por los hombres mismos? El Imamato es el más excelente de los valores, la mayor de las jerarquías, la más elevada posición, la mayor profundidad y firmeza, de tal manera que la gente no puede entenderlo con su intelecto y opinión, como para elegir al Imam por su propia cuenta. El Imamato se compara con la situación en la cual Dios particularizó para Abraham, el Intimo (P), después de la profecía y la amistad. En tercer término, como una  virtud con la cual lo ennobleció y elevó su nombre. Dijo:

“ ... Haré de tí un guía para los hombres...” Entonces el descendiente exclamó con alegría: ¿ Y de mi descendencia ? Dios Bendito y Exaltado contestó: “Mi promesa no alcanzará a los inicuos”.    (2:124)                                                                                     

            Entonces con esta aleya (Dios)  invalidó el Imamato para todos los impíos hasta el Día del Juicio Final. Este cargo es exclusivo de los elegidos. Luego lo ennobleció (Dios a Abraham) otorgando el Imamato a los escogidos y purificados de su descendencia, diciendo:

    “ Y  le agraciamos con Isaac y Jacob, y a todos los hicimos líderes justos. Les designamos como líderes para que dirijan  según nuestra orden. Les inspiramos que  obraran el bien, observen la oración y el pago de la caridad obligatoria, y fueron Nuestros adoradores”.(Los profetas: 73-76)

            Por lo tanto, el Imamato es exclusivo de los hijos de  ‘Alí (P)  hasta el Día del Juicio, ya que no hay profeta después de Muhammad (BPD).

            Por cierto que el Imamato ocupa el grado de la profecía y es la herencia de los sucesores del Profeta Muhammad. El Imamato es la representación de Dios y del Mensajero, el cargo de Amir Al Mu’minin (Alí -P-) y la herencia de Al Hasan y Al Husain (P)

            Ciertamente el Imamato es el sistema reformador del mundo y la gloria de los creyentes. El Imamato es el fundamento creciente del Islam y su rama más excelente. Por medio de un Imam se perfecciona la oración, la caridad obligatoria, el ayuno, la peregrinación, el combate por la causa de Dios, la abundancia de las ganancias y las limosnas meritorias. Ellos (los Imames) ponen en práctica las leyes y los mandatos, y son los guardianes de los límites y las fronteras. El Imam hace lícito lo permitido por Dios e ilícito aquello que Dios prohíbe. Ejecuta las leyes Divinas, defiende la religión de Dios y convoca hacia el Camino de su Señor con sabiduría, buen consejo y un argumento evidente. El Imam es el representante de Dios en Sus ciudades. El convocador hacia Dios y defensor de lo sagrado. El Imam es puro, libre de pecados, exento de defectos . La ciencia es exclusivamente suya y la benevolencia es su particularidad. El representa al sistema de la religión, la gloria de los musulmanes, la ira de los hipócritas y la aniquilación de los idólatras. El cumple con el liderazgo, conoce la política y lo concerniente al gobierno. Es obligatorio obedecerle. El está consagrado a la orden de Dios. Es un buen consejero de los siervos de Dios y es preservador de la religión divina...
(Tuhaful Uqul, pag. 323)


  Una narración amplia y descriptiva de parte del Imam Alí Ar Rida (P) en la cual expone puntualmente los principales asuntos que hemos mencionado acerca de este Principio de Fe de la Escuela Shiíta, también llamada “Imamita” por esta creencia.



  Y no hay Fuerza ni Poder sino en Dios Altísimo.

  Que la Bendición de Dios, la Paz y la Misericordia abundante sean sobre nuestro Profeta Muhammad (BPD) y sobre los justos Imames de la Gente de su Casa purificada (P).